Concepto de malversación

La palabra malversación se compone de los siguientes términos de origen latino: “male” = “mal”, el verbo “versare” girar o dar vuelta y el sufijo de acción y efecto “cion”. La malversación de fondos es un delito que consiste en emplear el dinero ajeno en otros asuntos distintos que a los que estaba destinado. Si bien puede aplicarse a cualquier tipo de dinero ajeno confiado al cuidado y administración de otro, comúnmente se usa la palabra malversación cuando se trata de dinero que corresponde al erario público, siendo un ejemplo de acto de corrupción.

Se actúa con dolo, o sea de modo intencional y en muchos países, entre ellos Argentina y México está tipificado penalmente como delito de peculado. Es indiferente que el destino de los bienes, distinto al que corresponde, sea para lucro personal o para beneficiar a terceros.

En España se regula en su Código Penal en el título XIX que lleva la denominación de “Delitos contra la Administración pública”. El capítulo VII se titula “De la malversación” y trata del tema en los artículos 432 a 435. La pena que le corresponde al funcionario público que cometa este delito es de dos a seis años de prisión. Se lo inhabilita además para ejercer empleos o cargos públicos y para votar entre seis y diez años. Se consideran agravantes que elevan la pena de prisión a cuatro años el mínimo y ocho años el máximo, más inhabilitación absoluta durante un período que oscila entre una década y dos, si el daño causado fuera grave o si el valor del perjuicio fuera de un monto considerable (más de 50.000 euros). Se consideran como atenuantes que el valor de lo sustraído sea menor a 4.000 euros, que se haya reparado el perjuicio o denunciado a otros responsables. Las disposiciones son aplicables a los particulares que de algún modo estuvieran encargados del cuidado o administración de fondos públicos o masas concursales.

Lamentablemente la malversación de fondos o peculado es un delito frecuente a nivel mundial.