Concepto de arenga

La palabra arenga procede del latín “harenga” vocablo que se tomó del gótico “hari-hring”, vocablo integrado por “hatjis” que se traduce como “ejército” y por “hring” que es un círculo integrado por personas.

Se conoce como arenga, el mensaje formal, que en sus inicios se enviaba de viva voz a los miembros del ejército para motivarlos a la lucha; para luego extender su significado, a cualquier discurso que tenga como propósito, exaltar los ánimos para lograr que una acción se lleve a cabo. En algunos casos, contienen ataques hacia aquellas personas o ideas que se pretenden combatir; y, en otros, son una defensa a aquello por lo que se pretende que se luche.

Es en el campo de la milicia donde nació este concepto, ya que se necesitaba crear la atmósfera apropiada y apelar al sentimiento patriótico, para que los soldados decidieran dar su vida en pos de la conquista de nuevos territorios o la defensa de su nación. Para ello, se recurría a los mejores oradores, que podía ser el propio general de un ejército o un líder político, con el fin de que, con palabras firmes, emotivas y contundentes, removieran las fibras más íntimas de cada uno a quien iban dirigidas, para lograr que se decidan a exponerse a los riesgos más temidos, como el hecho de perder la propia vida, la de sus seres queridos (familiares o amigos) o la de matar a otros seres humanos.

Un ejemplo de las tantas arengas militares, que nos ha legado la historia humana, es la del libertador americano, Simón Bolívar, a sus tropas, en vísperas de la Batalla de Junín, contra los españoles, para la liberación de Perú, el 2 de agosto de 1824, donde les expresó a sus soldados, que la obra que realizarían era tan sublime que salvaría de la esclavitud a un mundo entero, elogiando su valor y exaltando su confianza, al decirles que eran invencibles. La batalla se produjo el día 6 de agosto, y significó el triunfo patriótico.

Otras arengas:

Los directores técnicos y entrenadores de jugadores, que se enfrentan a otros, individualmente o por equipos, en competencias deportivas (fútbol, natación, boxeo, etcétera) suelen arengarlos, con palabras de aliento y de necesidad de triunfo, exhortándolos a “aniquilar” a sus rivales. También es frecuente cuando se trata de convencer sobre la necesidad de reclamar por ciertos derechos o situaciones injustas, o para destruir un cierto orden político, religioso, económico o social. No siempre las arengas se hacen para obtener fines positivos, como lo demuestra la figura de Hitler, que arengaba a los alemanes para realizar horrorosos crímenes religiosos y raciales.

En Botánica, la arenga (en este caso la palabra tiene su origen en “aren” como se conoce a esta planta en la isla de Java) es una planta originaria del continente asiático, donde podemos hallarla en sus zonas sur y sudoeste, de la familia de las Arecaceae o palmeras. El valor económico de la variedad Arenga pinnata, reside en su savia, que produce “gur” o azúcar morena de palma, que permite, además, su fermentación, para elaborar vinos o vinagre.