Concepto de apariencia

La palabra apariencia nos remite en su etimología al latín “apparentia”, término que se integra con la preposición “ad” en el sentido de “hacia”, el verbo “parere” que se traduce como “aparecer” más el sufijo “nt” que designa que hay un agente activo de la acción y el de cualidad “ia”. Es, literalmente, la cualidad de lo que aparece o se muestra.

La apariencia de algo o de alguien, es lo que percibimos a través de los sentidos, su aspecto externo, lo que es independiente de que se corresponda con su esencia, de allí el famoso dicho de que “las apariencias nos engañan”, ya que no todo lo que aparece ante nosotros de modo visible es lo verdadero.

Ejemplos: “Este reloj tiene una apariencia muy bonita y eso hace suponer que es de calidad”, “Ese hombre aparentemente trabajador y honrado es el que nos robó”, “Este comercio de venta de comestibles tiene apariencia de ser limpio”, “Vive de apariencias, gastando todo el dinero de su pobre madre para simular que es un hombre de fortuna” o “El perro de mi vecina tiene una apariencia feroz, por su enorme porte, pero es sumamente manso”.

En los seres humanos su apariencia es valorada por la sociedad, para juzgarlos como presentables, si son aseados, de modales correctos, visten de acuerdo a las convenciones sociales, son amables, etcétera, o impresentables, en caso contrario. En algunos puestos de trabajo la apariencia física es determinante para obtenerlos, por ejemplo, en el caso de las modelos de alta costura, en las que se privilegia que sean altas y delgadas.

La apariencia física condiciona también la personalidad, ya que aquel que se sienta conforme con ella, será más seguro de sí mismo. Esto es independiente de cómo lo ven los demás, ya que, por ejemplo, alguien puede ser juzgado como bien proporcionado y esbelto por la sociedad, pero si ellos se ven obesos, pueden padecer de bulimia o anorexia, problema muy común en la adolescencia, donde los jóvenes en busca de modelos a imitar, toman como referencia a personas demasiado delgadas, expuestas en medios masivos de comunicación.

Para el filósofo griego Platón, cuando vemos las cosas y seres que nos rodean solo vemos apariencias de la realidad, engaños, ya que lo verdadero subyace en el mundo de las ideas, de las que las cosas sensibles son copias o apariencias.