Concepto de arriero

La palabra arriero procede en su etimología de la expresión “arre” utilizada para lograr que el ganado se desplace; y “ero” que hace alusión a que se trata de un oficio. Por lo tanto, el arriero es aquella persona que se desempeña en el ámbito rural, que tiene como ocupación habitual trasladar el ganado, especialmente mulas, con diversos fines, pero fundamentalmente comerciales, ya que en los animales se carga mercadería para ser vendida. Es habitual que los animales vayan atados unos a otros, siendo la primera bestia, la que conduce a la demás, la más experimentada.
Como gremio, los primeros arrieros agrupados, pueden reconocerse en la Península Ibérica, que ya obtuvieron ciertas concesiones de derechos a fines de la Edad Media.

En sus largos caminos los arrieros necesitan descansar, y lo hacen en mesones, lugares que además de tener cuartos para que los arrieros descansen, poseen corrales para alojar el ganado.

El arriero colombiano fue muy importante en el desarrollo económico de ciertos departamentos, como el de Caldas, Antioquia, Quindío y Risaralda. El “Monumento al arriero” que realizó el escultor Oscar rojas, en piedra y bronce es un homenaje a este pintoresco exponente de la cultura colombiana. En este país, los arrieros lucen ciertas prendas típicas: alpargatas, poncho, ruana (más amplia que el poncho), tapapinche (usado a modo de delantal), sombrero aguadeño fabricado con palmas y un látigo o zurriago.

En México y Argentina el arriero es el que traslada las mulas cargadas con mercancías por la zona cordillerana, por lo que debe ser muy conocedor de la zona de montañas en cuanto a sus senderos, atajos y recursos, además de los factores climáticos.

En la Literatura, la figura del arriero está bastante presente. Por ejemplo, los arrieros forman parte de los personajes secundarios de “El Quijote” de Cervantes, quiénes, por ejemplo, en el capítulo III donde Alonso Quijano (luego apodado por él mismo, don Quijote) son maltratados por el protagonista, cuando le retiran sus armas, para poder usar el agua, y luego los arrieros le tiran piedras. En el capítulo XV, el episodio con los arrieros es provocado por el caballo Rocinante que intenta acercarse a las yeguas de los arrieros, y éstos lo golpean. Don Quijote y Sancho Panza, para vengar al caballo, atacan a los arrieros, quienes los castigan muy duramente con sus estacas.

El cantautor y folclorista argentino Atahualpa Yupanqui (1908-1192) entonó la canción “El arriero va” escrita por su esposa Nenette. Describe el andar del arriero con su poncho al viento, bajo el rayo del sol y también en la noche, por caminos de arena, tierra y pajonales, llevando vaquitas ajenas y penas propias, portando también a cuestas su soledad.