Concepto de horda

La palabra horda procede del turco “ordu”, y del mongol “orda” de donde pasó al francés como “horde” cuyo significado es “campamento de militares”.

La Horda de Oro nació a mediados del siglo XIII y fue un estado creado al dividirse en cuatro zonas el imperio mongol, por obra de Gengis Kan su fundador, quien las repartió entre sus tres hijos vivos, mientras la parte de su hijo mayor ya fallecido quedó en manos de sus descendientes, nietos de Gengis Kan, Batú y Orda. Batú Kan, fundador de la Horda Azul, al oeste del río Volga, dominó a su hermano, derrotó a los polacos y a los húngaros, transformando su Horda Azul en Horda dorada, que comprendía parte de los territorios que hoy ocupan Rusia, Kasajistán y Ucrania.

Con horda se alude al grupo de personas, que actúan como una masa humana agresiva. Estas hordas, antiguamente, era frecuente que asolaran los poblados sembrando el pánico, pues a su paso robaban, quemaban casas y cosechas, violaban y asesinaban sin piedad. Las hordas fueron típicas de la etapa paleolítica, antes que las personas se organizaran y asentaran en un territorio lo que aconteció en el Neolítico.

Se trataba de clanes integrados por parientes con liderazgo y división de funciones poco claras, con escasa preparación y sistematización en la conformación de grupos.

Constituidos los Estados, las hordas no desaparecieron, y las tribus, integradas por hombres llamados bárbaros (extranjeros de costumbres primitivas) por los romanos hicieron incursiones frecuentes en Roma, siendo muchas y temidas las hordas por su ferocidad y falta de escrúpulos. Arribaron al Imperio Romano alrededor del año 370, procedentes entre otros lugares de Asia, de las estepas rusas y Mongolia. Una de esas tribus, tal vez la más temible, fue la de los hunos, dirigidos por Atila, cuyas hordas fueron muy temidas y llegaron a sitiar Constantinopla.

En la actualidad se conoce como horda toda agrupación de personas que sin una clara metodología de acción y llevados más por la pasión que por la razón son capaces de cometer atrocidades a través de ataques violentos contra cosas y seres vivos: “Una horda saqueó el supermercado no por hambre sino para sembrar el caos en la población y desestabilizar al gobierno”.