Concepto de recado

La palabra recado tiene un origen latino, derivándose del verbo “recapitare”, integrado el término por el prefijo de intensidad “re” y por “capitare” pagar un impuesto por cabeza (“caput”).

En la actualidad un recado es un encargo, una solicitud que se le hace a alguien para que haga alguna cosa y también la realización efectiva de esa actividad. Ejemplos: “Mi jefe me dejó varios recados para hoy, no sé si terminaré a tiempo con todos”, “Estoy muy ocupada haciendo los recados que dejó mi padre, no hay día que no me deje alguno”.

Los recados pueden consistir en pagar cuentas, hacer alguna compra, realizar la limpieza, cocinar, etcétera. Coloquialmente se los llama mandados en América latina. En muchas empresas existen trabajadores contratados especialmente para esa función de cumplir con recados o encargos: “Llama a José para ir a comprar más papel para imprimir las copias, él es el que se encarga aquí de los recados, y de paso que nos consiga cambio de dinero”.

También se dice que es un recado, el mensaje que alguien le deja a un tercero para que se lo transmita al destinatario: “Me dejaron un recado para Juan pero hoy no lo he visto y por eso no pude dárselo” o “En el contestador del teléfono encontré un mensaje donde había un recado de mi madre para mi hermano”.

También puede llamarse recado al conjunto de elementos que se necesitan para realizar una determinada actividad o gestión: “Reuní todos los recados que necesitaba para confeccionar el vestido, tela, hilo, agujas, papel de molde, tizas marcadoras, alfileres, y recién entonces, me senté a coser”.

El recado me montar o montura es el conjunto de elementos que sirven para que el jinete se siente en forma cómoda y segura sobre el lomo del caballo, al que también protege. Data este elemento de hace unos dos mil años.

En la gastronomía mexicana, el recado rojo es una mezcla de varias especias entre las que se incluyen el comino, el orégano, el achiote 8que le otorga a la mezcla un característico color rojo) la canela y la pimienta.