Concepto de ultimar

La palabra ultimar es un verbo de primera conjugación, cuya etimología la podemos encontrar en el latín “ultimāre”, a su vez derivada del adjetivo “ultĭmus”, en el sentido de “último”.

Todos los procesos de elaboración, ya sea de un producto, de una idea, de una negociación, de una investigación, de un viaje, etcétera, tienen pasos que se ordenan en una determinada secuencia, desde que se origina la planificación hasta que se concreta en forma definitiva. Cuando ya el proceso está en su fase final y solo queda definir su forma definitiva o sus detalles, usamos el verbo ultimar para denominar dicha acción.

Ejemplos: “Tuve una idea de negocios que creo será un éxito, pues me tomé el tiempo necesario para hacer los estudios de mercado, las cuentas de inversiones y gastos, los posibles escollos, analizando las fortalezas y debilidades del proyecto. Ahora está casi listo, y solo me falta ultimar unos pocos elementos para su concreción”, “El escritor está ultimando los retoques de su obra, que se publicará en los próximos días”, “Los presidentes de ambos países se reunieron para tratar de firmar un acuerdo que evite romper la paz entre esos pueblos hermanos, y tras una larga discusión, ya están ultimando el tratado definitivo” o “Estamos ultimando los detalles para nuestro viaje de turismo, ya que tenemos casi todo ya organizado, y hasta las maletas preparadas”.

Por otro lado, también se habla de ultimar, en Iberoamérica, cuando se mata a alguien, persona o animal; y en especial cuando a estaba moribundo y se le da muerte definitiva, por ejemplo: “El hombre encontró al perro en la ruta moribundo, tras ser atropellado por un camión, y viendo que sufría, y que el deceso era irremediable, lo ultimó de un disparo, para que el final sea más rápido y menos cruel” o “El asesino ultimó a la víctima de dos balazos; uno en la cabeza y otro en el pecho”.