Concepto de merma

Merma es el resultado del verbo “mermar”, que evolucionó desde el latín “minimare”, en el sentido de achicar o disminuir, siendo, por ende, la merma algo que ha reducido su tamaño, ya sea físico o inmaterial, por ejemplo: “Este año ha habido una merma de lluvias en la zona y la cosecha se resintió”, “La merma de inscriptos en la Universidad fue grande, tal, vez, debido a la crisis económica”, “Ha mermado mi abastecimiento de alimentos, me parece que hay alguien que de a poco, los va sustrayendo”, “Al perder uno de mis empleos, estoy sufriendo una merma en mis ingresos”, “Hubo una merma en el pago de impuestos y ya hay varios contribuyentes en mora” o “La merma de oferta de trabajo ha afectado especialmente a los jóvenes”. Puede ocurrir con respecto a los sentimientos y emociones: “De joven sentía unos profundos deseos de viajar, y ahora ha mermado esa sensación, y prefiero estar más tiempo en mi casa”, “Sentía mucho odio hacia aquellos que me hicieron daño, pero el tiempo y la terapia, han hecho que merme ese horrible sentimiento que me hacía tanto mal” o “Mermó paulatinamente el amor que sentía por mi novio”.

En las empresas puede existir una merma en las mercaderías cuando la disponibilidad real de las mismas es menor de lo que figura en los registros contables, lo que se conoce como “inventario fantasma”. Esto puede ocurrir tanto en los puntos de ventas, como en la cadena de distribución, y se da en los casos, en que, tras ser registrados, los productos hayan sido hurtados o robados, se hayan destruido (accidental o intencionalmente) o hayan caducado, si eran perecederos. Esto ocasiona pérdidas para la empresa, que puede no advertir la falta de oferta de mercaderías, que supuestamente debían estar a la venta. Esto en algunos casos es evitable y en otros, no, especialmente cuando se trata de grandes cadenas de negocios, pues si bien los vendedores y repositores pueden advertir y avisar sobre la merma, la reposición inmediata puede ser fácticamente imposible.