Concepto de profuso

Etimología

La palabra profuso llegó al español desde el latín “profusus”, a su vez de “profundere” en el sentido de “disipar”, siendo “profusus” su participio pasivo.

¿Qué es profuso?

Profuso es un adjetivo que califica a algo como abundante en extremo, llegando a ser excesivo, muy copioso o exuberante.

Ejemplos

“La profusa vegetación hacía casi imposible caminar por el terreno”, “Una profusa nube de insectos invadió la ciudad y hubo que realizar una fumigación de urgencia”, “Escribió muchos libros, pero su profusa actividad no logró hacerlo conocido”, “El rumor se difundió de modo profuso y llegó a niveles insospechados por quien lo comenzó” o “Profusos pensamientos se agolparon en su mente, y tuvo miedo de enloquecer”.

Profuso en Medicina

Lo profuso suele usarse en la terminología médica, para hablar del sangrado, de la sudoración o de la diarrea.

Sudoración profusa

Se dice que alguien tiene sudoración profusa, cuando su transpiración es muy abundante. También se conoce este fenómeno como hiperhidrosis, y resulta muy incómodo para quien lo padece, pues si bien la transpiración es un hecho natural y necesario, la sobreabundancia ocasiona situaciones que pueden llegar a obstaculizar la vida social. Se produce por un hiperfuncionamiento de las glándulas sudoríparas. Las áreas afectadas pueden incluir solo una parte del cuerpo, como axilas, pies, manos o espalda, o ser más generalizada. El estrés que provoca la situación, agrava aún más el problema. La sudoración profusa puede darse en familias, por transmisión genética, o ser secundaria a otras enfermedades, como el cáncer, el hipertiroidismo o el Parkinson, o ser consecuencia de trastornos hormonales, como los que ocurren en la adolescencia o en la menopausia.

Sangrado profuso

El sangrado profuso o abundante, puede producirse como consecuencia de una herida externa profunda, siendo esto normal y pudiéndose contener con un vendaje apretado, torniquetes o puntos de sutura. También pueden ocurrir sangrados internos que no se advierten a simple vista, y por lo tanto son más peligrosos.

El cuerpo dispone de mecanismos naturales para frenar las hemorragias o sangrados profusos, que consisten en la formación de coágulos. Sin embargo, existen personas que poseen problemas en la coagulación sanguínea que pueden tener sangrados profusos, aun en los casos de que las heridas sean menores.

Diarrea profusa

Cuando se padece de diarrea que consiste en eliminar heces de consistencia líquida o semilíquida, más de tres veces por día, ésta dura más de un día, y es muy abundante, se habla de diarrea profusa, que puede causar deshidratación, siendo la causa más frecuente la acción de virus o bacterias. Si la diarrea se vuelve crónica, superando en su duración el lapso de un mes, hay que indagar sobre la existencia de una enfermedad primaria que la esté causando.