Concepto de colchón

La etimología de colchón, es probable que sea a partir del latín “culcĭta” siendo un aumentativo de colcha, elemento que se coloca sobre la cama.

Un colchón, es un objeto mullido que se pone sobre la estructura de la cama, o directamente sobre el piso, para poder descansar más confortablemente. Sus medidas varían. Pueden ser pequeños, para las cunas de bebés, de una plaza, plaza y media, dos plazas, etcétera. Ya desde la prehistoria, los seres humanos, colocaban sobre el suelo hojas o pieles para que les sea menos duro. Luego, rellenaron sacos con diversos elementos, como hojas, paja o lana. Los egipcios comprendieron que elevando el colchón del suelo, estaban más protegidos del frío y de las alimañas, aunque estas camas con colchones eran para las clases privilegiadas, ya que el pueblo dormía sobre hojas de palmera. Los griegos y romanos usaban almohadones que rellenaban con plumas de ganso que colocaban sobre camas, siendo muy apreciados por ser térmicos y todavía se utilizan. Los persas empleaban colchones de cuero, rellenos de agua.

En la Edad Media, los colchones estaban rellenos de plumas o paja. De los árabes, los europeos, desde las Cruzadas y hasta el siglo XX, tomaron la opción de rellenar los colchones con lana, que colocaban entre dos tapas de tela gruesa, que envolvían el material completamente.

Desde el siglo XVII se usaron los colchones de muelle, comenzando por Inglaterra. La carcasa se confeccionaba con muelles cilíndricos de alambre de hierro. Para obtener más resistencia a mediados del siglo XIX, se los hizo con muelles cónicos. Actualmente, se usan muelles bicónicos, con una estructura única, de muelles individuales de doble cono; de hilo continuo, que mantienen la estructura y logran firmeza; o de muelles embolsados, con muelles independientes. Los colchones de muelle son más frescos y permite la circulación del aire.

Otros colchones actuales son de espuma de poliuretano expandido, que tienen burbujas internas de aire. De mayor calidad son los viscoelásticos, más firmes y adaptables, hechos de poliuretano flexible. También los hay de látex, rellenos con este material, que se extrae del árbol del caucho.

El grosor también varía, siendo recomendable, que no sea menor a 20 centímetros, para que posea más capas y dure más tiempo.

Los modernos colchones de aire, son muy apreciados para acampar, porque pueden transportarse desinflados, sin que ocupen espacio, e inflarlos cuando se los necesita.

En el ámbito económico y financiero, se habla de colchón de capital, para referirse a la reserva o respaldo de dinero que posee una persona física o jurídica, que le permite afrontar las contingencias que puedan sobrevenir.

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