Concepto de monarquía

La monarquía es el gobierno de una sola persona, y Aristóteles la consideraba como una forma pura de gobierno, mientras se ejerciera legalmente, y no a beneficio personal del gobernante.

Quien ejerce el gobierno de una monarquía se llama monarca o rey (aunque también ha recibido otros nombres como zar, emperador o sultán, entre otros) y los gobernados reciben el nombre de súbditos, sobre todo en el caso de monarquías absolutas, ya que en estos casos, el pueblo se limita a acatar las órdenes del rey. El período de su gestión es vitalicio y el cargo es heredado por sus sucesores, o elegido por el propio rey. Las monarquías electivas fueron las usadas por los romanos.

En la antigüedad, los monarcas eran teocráticos, o sea eran considerados dioses como los faraones en Egipto, y por lo tanto su autoridad era indiscutida, pudiendo hacer lo que quisieran, en su carácter de divinidad. Esto era posible por la existencia de muchos dioses, pero cuando el imperio romano adoptó el cristianismo, fue necesario justificar de otro modo el poder absoluto del monarca ya que Dios era uno solo, y los propios reyes, establecieron que su poder total emanaba de una concesión del propio y único Dios. Ya no eran monarquías teocráticas, sino monarquías absolutas, que acrecentaron su poder durante la Edad moderna, con la desaparición del régimen feudal.

La Revolución Inglesa del siglo XVII, fue la primera en lograr limitar el poder real, dando nacimiento a las monarquías parlamentarias, con un debilitamiento notable del poder real. Actualmente hay 29 monarquías y 15 en el Commonwealth. Las pocas monarquías europeas que hoy subsisten como la inglesa o la española, son un dejo histórico y tradicionalista, reservándose sobre todo al monarca la representación exterior del estado. En los países árabes (monarquías de Oriente Medio) conservan los reyes mucho más poder que se sustenta en la religión. Surgieron tras la caída del califato en el año 1924.