Concepto de aptitud

La aptitud significa la posesión de potencialidades, que al desarrollarse, permiten alcanzar el pleno despliegue de las capacidades. Cada persona tiene aptitudes o capacidades diferenciales para la realización de tareas, que lo convierten en un ser distinto de los demás, y más apto para ciertas actividades que otras. Así hablamos que Juan es más apto para las tareas intelectuales, o que Pedro es apto para los deportes, o que María posee gran aptitud manual, o que Lucas tiene una gran aptitud para las artes. En estas diferencias interindividuales se halla la verdadera riqueza de la diversidad humana, complementándonos los unos a los otros.

No solo podemos hablar de aptitud con referencia al género humano, ya que se habla de aptitud del suelo para ciertos cultivos o para el pastoreo de ganado, o de la aptitud de un animal de ser guardián o de servir de compañía.

La inteligencia como la capacidad de resolver problemas de la vida cotidiana, y la actual teoría de las inteligencias múltiples, está muy relacionada con el concepto de aptitud. Así hablamos de inteligencia emocional, inteligencia musical, inteligencia social, etcétera, casi como sinónimos de aptitudes.

Estas aptitudes son innatas, pero pueden perfeccionarse o mantenerse como potencialidades, bajo la influencia del ambiente. Una persona con poca aptitud innata para el deporte puede con la práctica mejorar su condición, y hacerse más apto, y contrariamente un innato deportista, puede no desarrollar su aptitud, si no practica ningún deporte.

La existencia de test de aptitudes permiten reconocer cuáles son las fortalezas y debilidades de una persona para poder desarrollar sus aptitudes y mejorar sus puntos débiles.

Los certificados de aptitud otorgados por autoridad competente avalan que una persona tiene la capacidad requerida para el desempeño de ciertos empleos o cargos.