Concepto de actitud

Etimología

La palabra actitud procede del latín "actitudinem", a su vez derivado el término de "actum", en el sentido de "acto".

¿A qué se llama actitud?

Siguiendo a R.Jeffress podemos afirmar que la actitud es una respuesta mental y emocional ante las diversas circunstancias que se presentan en la vida. No son específicamente conductas sino modos o formas de conducta o actuación.

La actitud se expresa exteriormente, a través de gestos, movimientos, palabras, gritos, risas, llanto, o a veces quietud y apatía, pero responde a estímulos internos, cognitivos y afectivos. No se puede tener una actitud frente a lo que no se conoce, o no se valora, como bueno o malo.

Significa tomar una posición corporal y/o valorativa sobre determinados objetos o hechos, en base al conocimiento obtenido de los mismos. Ante esa representación mental se generan sentimientos positivos o negativos, que hacen nacer una respuesta, en una relación causa-efecto.

Por ejemplo, “Al enterarse de su enfermedad tomó una actitud de resignación”, “Al ver a su amigo en peligro, tuvo una actitud heroica”, "Tomo ante la vida una actitud de fe y esperanza, soy muy optimista", "Su actitud indiferente frente al dolor ajeno, genera rechazo social" o "Desbes cambiar tu actitud en el colegio, si sigues comportándote mal, te seguirán reprendiendo".

Una actitud positiva es una reacción optimista y luchadora ante las adversidades, y una actitud negativa es una visión angustiosa, con la consiguiente reacción apática o agresiva. “Le diagnosticaron un cáncer, y enseguida preguntó cual era el tratamiento, pues quería luchar contra la enfermedad” (actitud positiva) “Le diagnosticaron un cáncer, y solo atinó a llorar, y rechazar todo tipo de ayuda” (actitud negativa).

Hay predisposición innata a reaccionar de determinada manera ante ciertos estímulos, y otras adquiridas. Un niño que crece recibiendo de sus mayores, retos y castigos, seguramente imitará tales actitudes y se convertirá en una adulto con actitudes violentas.

La escala de valores que construye una persona a lo largo de su vida, contribuirá a las actitudes que manifieste. Una persona que en su escala de valores antepone la familia, la salud, el respeto de los derechos propios y ajenos, la amistad, la justicia y la paz, tendrá seguramente una actitud comprometida y responsable en el desenvolvimiento de su existencia.

Las normas éticas, sociales, religiosas y jurídicas al crear la conciencia del deber, tienden a lograr actitudes positivas, forzando a quienes tienen la intención o pulsión de realizar actitudes dañinas, a reprimirlas, valorizando las que tienden al progreso individual y social.