Concepto de Familia

Puede entenderse este concepto en sentido amplio, como todas las personas que guardan entre sí vínculos parentales, nacidos por transmisión de sangre (biológica) o adoptivos, y que derivan de antecesores comunes, como padres, abuelos, hijos, hermanos, tíos, primos, etcétera, o en sentido estricto, como el grupo de parientes que comparten un hogar. Puede igualmente referirse al parentesco animal en todas sus especies.

Se usa también esta denominación para referirse a todo lo deriva de un tronco común, como cuando hablamos de familia de palabras, que tienen un origen idéntico, o raíz.

La familia humana, es considerada la célula básica social, ya que ésta se compone del conjunto de familias. La unión de dos personas que deciden vivir juntas, y enfrentar la vida espiritual y materialmente en común es el origen de esta institución. Una de sus importantes funciones es la educación de los hijos, nacidos naturalmente o incorporados a la familia por adopción.

La evolución del concepto de familia ha sido notable. Las familias patriarcales de la antigüedad, cuyo máximo ejemplo podemos ubicarlo en Roma, donde el pater familia, el varón más antiguo de ese núcleo, que continuara con vida, era el jefe supremo de esta verdadera unidad política, económica y religiosa, con poderes amplísimos sobre sus descendientes, esposa y nueras, han dejado paso a familias cada vez más atípicas, que se alejan de ese viejo concepto. Las nuevas familias, incluyen no solo vínculos nacidos por matrimonio, sino por concubinato, e inclusive es común la existencia de familias monoparentales, donde uno solo de los padres, es el encargado de criar a los hijos, y en otros casos, familias ensambladas, donde personas que ya habían contraído un matrimonio anterior, tras el divorcio, han constituido nuevas familias, donde conviven hijos del primer matrimonio, de uno y otro cónyuge, con los nacidos de esta nueva unión.

En Roma, los varones libres y ciudadanos, llevaban tres nombres, el segundo de los cuales era el nomen, similar a lo que hoy conocemos como apellido, que se transmitía por vía masculina de generación en generación, denotando la familia a la que se pertenecía. Los romanos llamaban a la familia, más precisamente, domus, ya que familia también se usaba para referirse al conjunto de los bienes patrimoniales (así, hablaban de la transmisión de la familia por herencia).

Extensivamente también se usa el término familia para designar personas que conviven y mantienen vínculos afectivos de amistad, refiriéndose entonces, más que al lazo biológico, al espiritual, para considerar que una persona pertenece a determinada familia. Las familias pueden ser monogámicas, aceptado en occidente, o poligámicas, comunes en los países musulmanes, donde un hombre puede tener varias esposas.

Algunos consideran también familia a los matrimonios de personas sin hijos, heterosexuales u homosexuales.