Concepto de religión

Es el cúmulo de creencias, sin demostración científica, basadas en la fe, sobre el origen del mundo y de la vida como creación divina, y las prácticas o culto destinadas a venerar a ese Dios o Dioses responsables de lo creado, compartidas por un grupo humano.

A partir de este sentimiento e ideas compartidas sobre el origen sobrenatural y el reconocimiento del mundo como creación divina, las religiones se organizaron y establecieron normas a cumplir por los fieles para agradar a la divinidad, y generalmente obtener un sistema de recompensas y castigos, en la vida terrena (en la Edad Media, por ejemplo, las enfermedades y epidemias eran consideradas castigos de Dios) o ultra terrena, como el paraíso o el infierno.

Ya a fines del período paleolítico el hombre comenzó a manifestar ideas y prácticas religiosas, ya que de esa época datan las estatuillas y grabados encontrados, representativos de divinidades. Estos dioses comenzaron a adorarse con fines prácticos, ya que a ellos acudían para solicitarles ayuda, para obtener una caza abundante, o éxitos en las cosechas.

Otro tema importante y preocupante para el hombre de todas las épocas fue el de la muerte, y la íntima y necesaria convicción de que la vida para tener sentido no debía acabar con ella. Para ello, se construyeron tumbas, se realizaron ofrendas a los muertos y llegaron los egipcios a elaborar una compleja técnica de momificación de cadáveres, ya que consideraban necesaria la conservación del cuerpo para cobijar al alma inmortal.

Las primitivas religiones estuvieron íntimamente asociadas a la magia, y tomaron como objeto de adoración a los fenómenos naturales, como el sol, la luna, los truenos, los mares, cuya explicación veraz no hallaban.

La religión fue utilizada ya desde tiempos primitivos como factor de dominio político y social, ya que aprovechando del politeísmo, característica de todos los pueblos de la antigüedad, salvo los hebreos, los propios reyes fueron considerados dioses, como los faraones egipcios, quienes con esa investidura, podían ejercer su poder con total arbitrariedad.

La adopción del cristianismo a fines de la Edad Antigua en el Imperio romano, extendió esta religión por casi toda Europa, siendo la Iglesia cristiana un gran factor de poder durante la Edad Media. El Rey dejó de ser considerado un Dios, ya que Dios era único, pero no renunció a su poder absoluto, y justificándolo también en la religión, sostenía que Dios se lo había atribuido. El cristianismo, desde allí, se expandió al continente americano cuando se produjo la conquista europea en el siglo XV.

La mayoría de los pueblos modernos son monoteístas (creencia en un Dios único), siendo las tres grandes religiones de este carácter, el judaísmo, el islamismo y el cristianismo.