Concepto de Constitución

La Constitución es la ley suprema de un Estado que establece su organización, su funcionamiento, su estructura política y los derechos y garantías de los habitantes de ese estado. Se llama precisamente Constitución pues “constituye” la nación políticamente organizada, le da sus principios, y la distingue de otros estados. Está precedida generalmente de un preámbulo que establece sus antecedentes y sus fines. El vocablo surgió de la unión de dos palabras latinas “cum” que significa “con” y “statuere” que quiere decir “establecer”

Es la ley de las leyes o la madre de todas las demás normas, pues si las otras están en contradicción con ella, pueden ser declaradas inconstitucionales.

La Constitución es obra del poder constituyente, ejercido por el pueblo, que en las democracias, es donde reside el poder soberano, que establece los poderes constituidos (Poder Legislativo, Poder Ejecutivo y Poder Judicial) mediante un contrato social donde se llega a acuerdos sobre la organización del país y las libertades individuales en vistas a los ideales comunes y al bienestar general.

La gran mayoría de Constituciones son escritas, aunque las hay basadas en las costumbres (Common Law) como sucede en Inglaterra.

Generalmente la reforma de la Constitución requiere un procedimiento menos flexible que el requerido para reformar las leyes ordinarias, por eso se llaman rígidas, que son la mayoría. Cuando se reforman igual que las leyes ordinarias se llaman constituciones flexibles (Inglaterra).

El constitucionalismo clásico nacido con la Constitución Norteamericana de 1787 y la Revolución Francesa de 1789, era de carácter liberal, en defensa de los derechos individuales y con poca intervención del estado. A partir del siglo XIX surge el constitucionalismo social con mayor intervención estatal, protegiendo a los más débiles de la sociedad: trabajadores, niños, ancianos, enfermos, etcétera.

Constituciones imperiales se llamaron también las leges (leyes) dictadas por los emperadores romanos.