Ciencias Sociales Archive

pigmeo

Del griego πυγμαιος que puede leerse como “pygmalos”, el latín adaptó el vocablo como “pygmaeus”, término derivado de “pygmé” en el sentido de “puño” medida de unos 60 centímetros que iba desde el codo al puño. Por analogía se aplicó a los individuos de baja talla o enanos. Pueblos enteros de baja talla a los

mendigo

La procedencia etimológica de mendigo, la hallamos en el latín “mendicus”, vocablo derivado de “mendum” que significa “defecto”. Con mendigo se designaba en sus inicios a aquel que tuviera algún defecto físico. Como muchos de estos individuos, a causa de su discapacidad se veían obligados a vivir de la caridad pública solicitando limosnas, el término

amedrentar

De origen incierto, el verbo amedrentar significa infundir temor. Para que exista esta acción se necesita un agente que lo cause y un receptor que lo perciba como amenaza. El que amedrenta puede ser un hecho natural como el viento, el granizo, un tornado, un sismo, un animal o una persona; pero también uno mismo

mendaz

La procedencia etimológica de mendaz, la hallamos en el latín “mendax”, derivado tal vez de “mendum” que se traduce como “defecto” o error” y el sufijo de tendencia “ax”. Actúa en general como adjetivo, calificando a aquel o aquello que se muestra engañoso o mentiroso, o sea falto de verdad. Ejemplos: “La historia que me

pleitesía

Pleitesía es un homenaje que se le rinde a algo o a alguien. El vocablo procede del antiguo “pleités”, emparentado con el verbo latino “placere” en el sentido de generar acuerdo o placer. A esto se le añade el sufijo de cualidad “ia”. Su significado es acuerdo, convenio, cortesía. Se habla en la actualidad de

príncipe

La palabra príncipe procede del latín “princeps”, vocablo integrado por “primus” que hace referencia al “primero” más la raíz del verbo “capere” en el sentido de “tomar” o “asir”, queriendo significar “el primero en algo”. En la antigua Roma se le decía “prínceps senatus” al senador más valorado en su opinión, que en general era

provocación

La provocación, del latín “provocatio” es tanto la acción como el efecto de provocar, del latín “provocare”, vocablo integrado por el prefijo “pro” que indica una posición hacia adelante y el verbo “vocare” que puede traducirse como “llamar”. En el antiguo Derecho Romano, existió una institución llamada “Provocatio ad populum” que establecía la obligatoriedad de

postulante

La palabra postulante, se derivó del verbo postular, del latín “postulare”, que a su vez procede de “postulo”, que es diminutivo del verbo “poscere” que se refiere a “pedir”. Un postulante es aquel que tiene una pretensión o hace un pedido, a efectos de recibir un nombramiento, un reconocimiento o cubrir una vacante, usándose especialmente

prisionero

La palabra prisionero está compuesta por los siguientes términos de origen latino: “el prefijo de antelación “prae”, el “verbo hedere” en el sentido de agarrar o atrapar más el sufijo de pertenencia “ero”. Un prisionero es, entonces alguien que está atrapado. El lugar donde está encerrado el prisionero se denomina prisión, la que puede ser

pionero

La palabra pionero fue tomada por el español, del francés “pionnier”. Se usó en el siglo XII para nombrar a los soldados de infantería, pasando en el siglo XIV a designar a los obreros de artillería. Un siglo después se aplicó al “roturador”, y recién en el siglo XIX adquiere el significado actual de “iniciador”.