Concepto de aprendizaje

El aprendizaje consiste en adquirir conocimientos de cualquier índole que antes no se poseían. Hay ciertas capacidades que son innatas, pero que necesitan desarrollarse, por medio de la adquisición de información, y esta información proviene del aprendizaje.

Un niño nace con la potencialidad de hablar o caminar, pero necesita aprender la técnica que lo faculte para hacerlo. Todo proceso de aprendizaje necesita de un proceso de enseñanza, que puede hacerse por imitación, por repetición, por explicación, por imágenes, etcétera.

Quien recibe el contenido de aprendizaje variará su conducta: quien no podía caminar, ahora se traslada, quien no podía hablar se expresa, quien no sabía sumar, puede realizar operaciones matemáticas, por ejemplo.

Lo que se aprende son cosas buenas o malas, juzgadas así por la sociedad en que el individuo desarrolla su existencia. Puede aprenderse a robar o estafar y eso es malo, incuestionablemente, pero puede aprenderse a ser libre, y eso no siempre fue bien visto, sobre todo por sociedades no democráticas.

Se aprenden habilidades, técnicas, conceptos, actitudes, valores, y el modo de posicionarse ante uno mismo y a la sociedad. Se aprende a valorarse a sí mismo y a los demás, a tener fe, a soñar, a amar. En definitiva toda la vida es un proceso de aprendizaje. Se aprende a vivir y se debiera aprender a morir.

La institución destinada a impartir enseñanza y a lograr el aprendizaje en quienes reciben esas enseñanzas, es la escuela, que al principio consideró a los educandos o aprendientes como meros receptores pasivos de este proceso. Su teoría era la siguiente: El alumno que no sabe debe aprender del maestro que conoce, sin intervenir, pues nada tiene para aportar. Se daban clases expositivas donde el alumno no podía cuestionar los contenidos, y debía repetirlos aunque para él no tuvieran significación. Esta fue la escuela conductista que premiaba o castigaba a los alumnos según lograran o no los objetivos propuestos por sus mayores.

Actualmente se considera que el aprendizaje para ser valedero y duradero debe incorporar al alumno como sujeto activo de su proceso de aprendizaje, aprovechando sus conocimientos previos, para anclar en ellos las nuevas adquisiciones. El maestro es guía del aprendizaje que el alumno va descubriendo e interiorizando, relacionándolo con lo que ya conoce. El alumno critica, opina, argumenta, y se convierte en generador de su propio conocimiento. Lo primordial que debe aprender es a pensar. Este se llama aprendizaje significativo.