Concepto de comunismo

Es una ideología política nacida como respuesta opositora al capitalismo, cuyo auge se produjo durante la Revolución Industrial. La sociedad capitalista del siglo XVIII mostraba clases sociales diferenciadas entre ricos comerciantes y dueños de fábricas, y obreros explotados, que pasaban largas jornadas en las fábricas a cambio de sueldos miserables, y condiciones de labor deplorables, mientras las abultadas ganancias engrosaban el patrimonio de los patrones ricos.

Ante la opresión de los obreros, el comunismo les dio un lugar privilegiado dentro de los factores de producción. Mientras que el dinero era lo más importante para los capitalistas, pues con él se compraban las máquinas, se acondicionaban las fábricas, se adquirían las materias primas y se pagaban los salarios, los comunistas sustentaron la idea de que el factor más importante, era el trabajo de los obreros.

La aspiración comunista es lograr una sociedad de iguales, sin clases sociales, para impedir la explotación del hombre por el hombre, aboliendo la propiedad privada de los medios de producción, siendo éstos de propiedad colectiva. La función del estado que es muy importante en la primera etapa del comunismo, llamada socialismo, pues es el encargado de tomar la posesión de los bienes y redistribuirlos, cesa en la etapa comunista, pues los trabajadores ya organizados tomarán el control de la producción, desapareciendo así el Estado.

La distribución de bienes no se hace por las leyes del mercado, de la oferta y la demanda, sino que cada uno recibe lo que necesita.

Sus objetivos se concretan a través de la revolución, que incluye la violencia.

La diferencia con el anarquismo es que si bien ambas conducen a la desaparición del Estado, el comunismo lo hace en forma gradual, luego de la etapa socialista, donde el poder del Estado es muy amplio, y luego lo sustituye, cuando los obreros estén preparados, por una organización de trabajadores armados. El anarquismo no acepta ningún tipo de Estado ni de poder, dejando a la sociedad sin la relación de mando-obediencia, y sin etapas previas.