Concepto de argumento

Se denomina argumento al contenido de un discurso, libro, película, obra teatral, etcétera, expuesto sintéticamente, en sus aspectos esenciales. Cuando alguien quiere saber de qué se trató en uno de esos casos citados, puede pedir que se le relate el argumento, recibiendo entonces, información sobre la temática abordada.

Se utiliza también argumento, para referirse a las razones fundadas que se tienen para sustentar una tesis o una idea. Son datos o hechos que ofician como prueba para justificar lo que se sostiene.

Los textos argumentativos tienen como función convencer al destinatario mediante motivos, de que lo que se afirma o niega es lo correcto, con respecto a una realidad cuestionable y no evidente. Nadie por ejemplo necesita presentar argumentos para sostener que un mono pertenece al reino animal, pero sí para sostener que el hombre no es carnívoro por naturaleza, o que debe despenalizarse el consumo de drogas. Su función es entonces, persuadir, mediante la justificación y el razonamiento lógico.

Cuando por ejemplo alguien falta a su trabajo, o en general, a cualquier obligación, generalmente se le solicita que exponga los motivos o argumentos que impidieron el cumplimiento.

Los argumentos sólidos, sostenidos con pruebas, son los que sustentarán lo expuesto. Los argumentos inconsistentes, no tendrán validez para justificar lo expuesto.

Los argumentos más creíbles son los que se sostienen de manera desapasionada, sin gritos, de modo pausado, breve, coherente y conciso.

La ciencia utiliza siempre argumentos para demostrar sus hipótesis que luego se convertirán en leyes, cuando sean comprobadas.

Los argumentos son objetivos, se basan en pruebas concretas, no son meras opiniones o creencias de tipo subjetivo. No significa que los argumentos sean incuestionables, pero para rebatirlos deberán darse otros argumentos, que a su vez tengan aún más solidez que los cuestionados.