Concepto de narración

Narrar, es un verbo de primera conjugación, que llegó al español a partir del latín "narrare", que a su vez, se derivó del adjetivo "gnarus" que califica a alguien como conocedor de una cosa o situación. La narración es su resultado.

Para realizar una narración hay que poseer un contenido a expresar, que puede ser real o ficticio, y debe ser expuesto públicamente.

Narrar, en un contexto literario, es contar o relatar sucesos, historias o anécdotas, en forma ordenada y secuenciada, con un comienzo, donde se exponen los personajes, el contexto temporo-espacial y el resto de los datos que ayudan a comprender la historia; una parte media o nudo, donde se desencadena el problema o conflicto, y un final o desenlace, con la resolución del problema y el fin de la historia. En ocasiones este orden no se respeta y aparece la historia iniciada por su desenlace o epílogo, pues pueden los hechos estar relatados o no, en orden cronológico.

El narrador es quien cuenta los hechos, diferenciándose del autor, y puede relatarla en primera persona, cuando está involucrado en el relato, como testigo o como personaje; o puede hacerlo en tercera persona, cuando es un narrador externo.

Dentro de los personajes, los hay principales, sin los cuáles el relato carecería de sentido, y secundarios que aportan detalles pero no son esenciales.

Las novelas son un tipo de narración que se caracterizan por ser extensas, y se desarrollan en un prolongado lapso temporal y en distintos lugares, con muchos personajes.

Los cuentos son narraciones de escasa extensión, con pocos personajes que desarrollan sus acciones en una unidad de tiempo y espacio.

Encontramos narraciones también, en los libros de historia, cuando se relatan acciones como guerras o descubrimientos, o en los diarios, cuando se relata una noticia, o cuando nos cuentan una anécdota. Como vemos las narraciones pueden ser reales, como en los casos de lo relatado en un diario o en un libro de historia, pero también pueden ser ficticias como las fábulas, leyendas, mitos, cuentos y novelas. Estas dos últimas son narraciones literarias.

Si bien las narraciones pueden expresarse en libros, revistas y periódicos, para llegar masivamente al público, también en lo cotidiano las observamos: "Juan me hizo una narración de sus experiencias de viaje" o para aclarar ciertas cuestiones y llegar a la verdad: "El testigo hizo una narración de los hechos que presenció y con ello inculpó al imputado" o "El contador de la empresa debió narrar los acontecimientos que llevaron a la crisis financiera, al dueño de la misma, que no entendía la situación".