Concepto de socialismo

Es una ideología política con consecuencias en los planos social y económico, surgida como reacción al modelo económico y político del capitalismo y liberalismo de la Revolución Francesa, que anteponía el dinero, como el factor primordial de la economía, frente a las necesidades obreras, generando enorme desigualdad social.

Frente a la defensa capitalista de la propiedad privada, el socialismo sostiene la necesidad de intervención estatal en la economía para distribuir la propiedad de los bienes según las necesidades de cada uno, para evolucionar hacia la propiedad colectiva de los medios de producción que llegaría con el comunismo. Así el socialismo se configura como la etapa previa y necesaria del comunismo donde ya no se necesitará del estado. El objetivo es lograr una sociedad de iguales, sin clases sociales, donde los obreros serán los propietarios de los medios de producción cuando logren organizarse y superar la etapa del socialismo. Mientras tanto, el estado se preocupará por lograr la igualdad social.

El socialismo impulsó las reivindicaciones sociales del siglo XIX, y la organización sindical de los trabajadores, para luchar por sus derechos, ultrajados ferozmente desde la Revolución Industrial, que sometió a los trabajadores a una explotación sin compensación de ningún tipo, por parte de los patrones fabriles. No es casual que la Revolución Industrial se iniciara en Inglaterra y también el socialismo. Su primera corriente fue el socialismo utópico, para aparecer luego Karl Marx, con su propuesta del socialismo científico. En el siglo XX, fue el máximo apogeo del socialismo, liderados por la URSS (Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas) oponiéndose sobre todo durante la Guerra fría al bloque capitalista cuyo líder era estados Unidos. Sin embargo no pudieron ver el fin del siglo, ya que la URSS se desintegró en la última década.

La social-democracia de los estados contemporáneos tiende hoy en día a tratar de eliminar la enorme brecha y polaridad entre ricos y pobres, con una mejor redistribución de la riqueza, sin eliminar la propiedad privada. Por ejemplo, imponiendo mayores cargas contributivas a los ricos para sostener las demandas sociales de educación, seguridad, salud y justicia.